En 20 años, México bajó 45% la intensidad energética en el sector residencial

La CEPAL destacó las políticas de eficiencia energética implementadas por el país. El impacto favorable en la competitividad de la economía.

La aplicación de políticas públicas sostenidas durante dos décadas permitió una baja en la intensidad energética en México. Las mejores se registran en casi todos los sectores, pero el avance más significativo se verifica en el segmento residencial, que anota una reducción del 45,9 del consumo energético, entre 1995 y 2015.

Así se desprende del Informe Nacional de Monitoreo de la Eficiencia Energética, que elaboró la sede subregional de la CEPAL. “México es uno de los países en América Latina con mayor tradición e impacto en acciones y programas de uso eficiente de energía”, señala el trabajo difundido esta semana (25.6.18).

El reporte menciona que entre los principales factores que han incidido en la baja de la intensidad energética del país se encuentran la tercerización de la economía, los cambios estructurales, la sustitución de combustibles y las acciones de eficiencia energética en respuesta al alza de los precios de los energéticos.

El documento, elaborado en conjunto por la CEPAL, la Agencia Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ) y la Agencia Francesa del Medio Ambiente y la Gestión de la Energía (ADEME), provee un completo análisis cuantitativo sobre la historia de la eficiencia energética mexicana.

Allí se destaca la trascendencia de la eficiencia energética como política pública para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollos Sostenibles, en particular el referido a la promoción de la energía asequible y no contaminante.

“En México, las intensidades energéticas sectoriales en los últimos 20 años muestran que, salvo el sector agropecuario, todos los sectores de consumo final de la energía han disminuido su índice, y que el residencial ha sido el más destacado”, indica la publicación.

Las principales políticas públicas en materia de eficiencia energética se han enfocado al sector residencial y han reducido su intensidad energética de manera progresiva. Este sector representa el tercer lugar del consumo de energía en México, después del transporte y la industrial.

Entre 1995 y 2015, las intensidades energéticas de cada sector de uso final han evolucionado de la siguiente forma:

  • Residencial: se redujo en 45,9%
  • Industrial: se redujo 15,6%
  • Comercial y servicios: se redujo 10,9%
  • Transporte: se redujo 5,6%
  • Agropecuario: aumentó 37,7%

El país podrá alcanzar la meta de duplicar la tasa mundial de mejora de la eficiencia energética del Objetivo de Desarrollo Sostenible 7, si traslada el esfuerzo hecho en el sector residencial a la industria, el comercio, el agro y el transporte, remarca el informe.

El organismo concluye que las acciones de mejora en eficiencia energética reflejan el gran interés de México por mantener su competitividad en el mercado internacional e interno. La gran meta es elevar la productividad y competitividad del país, a través de la diversificación de combustibles alternativos y la mejora tecnológica de procesos industriales intensivos, explica finalmente el documento.

Click aquí, para descargar el informe

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