4 países lideran las tendencias en energía solar en América Latina

Un informe del Foro Económico Mundial ubica a la Argentina entre los mercados que muestran mayores avances en el sector.

El podio de los países Latinoamericanos con más desarrollo en energía solar está liderado por Chile, seguido de México y Brasil. Aunque todavía no califica para una medalla, Argentina  se ubica en un cuarto, y expectante lugar, según un informe dado a conocer por el Foro Económico Mundial.

El documento destaca que cerca de la mitad de la capacidad eléctrica mundial podría provenir de la energía solar para 2025. Considera que muchos países de la región, beneficiados por sus recursos excepcionales y un marco regulatorio avanzado, han experimentado un rápido crecimiento en proyectos de energía solar, durante los últimos años.

Respecto de la Argentina, el trabajo subraya la puesta en marcha de las recientes licitaciones para ampliar el abastecimiento de energías renovables. “Las rondas 1.0 y 1.5 del programa argentino de licitaciones RenovAR atrajeron gran atención y participación de los desarrolladores. Un total de 916 megavatios de energía solar se han concedido hasta ahora. Sin embargo, los bancos comerciales han sido menos entusiastas, debido a las preocupaciones sobre el riesgo político y ciertos aspectos de la PPA RenovAR, pese a la disponibilidad de una garantía del Banco Mundial para respaldar parcialmente el pago”, puntualiza.

“En general, -continúa- el financiamiento de los bancos comerciales para renovables sólo está disponible con garantías de patrocinadores o en plazos muy cortos, que son insuficientes para la viabilidad del proyecto. Al igual que en Brasil, la Corporación Interamericana de Inversiones (CII) ofrece préstamos a largo plazo a proyectos solares en Argentina para establecer un historial de financiamiento de proyectos exitosos y para movilizar préstamos comerciales para futuros proyectos”.

En el plano regional, si bien el trabajo remarca que la caída de los precios ha sido clave para la expansión del sector, advierte que la incertidumbre macroeconómica continuará poniendo a prueba la estabilidad de estos avances. Pese a todo, sostiene que la energía solar se consolida, ganando una mayor participación del mercado y rentabilidad.

En cuanto al financiamiento, el trabajo hace notar “que se mantienen los interrogantes sobre los precios bajos del petróleo y del gas y los aumentos inminentes de la tasa de interés. El desarrollo de productos financieros flexibles, el apoyo a la transmisión y la diversificación de financiamiento en diferentes monedas locales determinará si la energía solar podrá continuar creciendo a su ritmo actual”.

Actores de peso

En Chile, el mercado ha experimentado un crecimiento significativo. Desde la proclamación de la Ley de Energías Renovables No Convencionales de 2008, la capacidad solar instalada ha aumentado de casi cero en 2008, a más de 1.6 gigavatios en marzo de 2017. Así, los precios que se pagan hoy a los proyectos solares son tan competitivos como los de otras fuentes tradicionales de energía.

La calidad del recurso solar, la estabilidad regulatoria y la disponibilidad de los Contratos de Compraventa de Energía (CCEs) con las empresas privadas de distribución reconocidas por la Comisión Nacional de Energía (CNE) de Chile son la base para que la energía solar en Chile sea bancable, y el financiamiento está disponible para bancos comerciales, locales e internacionales.

Al igual que Chile, México tiene un marco regulatorio revisado para promover la energía renovable. La bancbilidad de proyectos solares se estructura a través de CCEs con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) o con empresas privadas solventes. Muchos proyectos están siendo financiados por bancos locales. El desafío principal para los desarrolladores solares ha sido la competitividad del mercado, lo que permite rendimientos muy bajos, que dependen del acceso a financiación de largo plazo (hasta 20 años).

En Brasil las licitaciones de energía promovidas por la Agencia Brasileña de Regulación de la Electricidad(ANEEL, en portugués) han estimulado con éxito el desarrollo de la energía eólica, pero la energía solar ha despegado con menos rapidez. El riesgo político, económico y regulatorio ha frenado su crecimiento.

Además, el financiamiento tradicional a largo plazo de los bancos comerciales no está disponible a tasas que hagan viable los proyectos. Los desarrolladores solares, con CCEs ganados en las licitaciones de energía, han buscado financiamiento del Banco de Desarrollo de Brasil (BNDES), ya que proporciona tasas de interés subvencionadas y otros términos favorables.

Fuente: World Forum Economic

 

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