El “aerogenerador social” que desarrolló la Universidad de Tres de Febrero

Se trata de un prototipo diseñado con materiales reciclados que busca llevar una solución a asentamientos vulnerables sin acceso a la red eléctrica.

Un grupo de docentes y estudiantes de las carreras de Ingeniería Ambiental e Higiene y Seguridad del Trabajo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref) desarrolló un aerogenerador pensado para proveer energía en barrios y asentamientos humildes de la zona que no disponen de conexión a la red eléctrica.

Construido con residuos plásticos de tubos y tapitas, metales y piezas estándar de fácil obtención, el molino de viento tiene una potencia de 2 kW, un equivalente a lo que consumen 200 lámparas led.

“No existe otro en el país, es el primero en su tipo fabricado con materiales reciclables”, explicó Lucio Ponzoni, director del proyecto y profesor titular de las asignaturas de Fluidos, Hidráulica y Protección contra Incendios.

Ponzoni señaló que se trabajó en un diseño adaptable a los vientos de la zona, de fácil construcción y mantenimiento, seguro, durable y de bajo costo. El proyecto tiene un fuerte alcance social, que permitirá mejorar la calidad de vida de las personas que carecen de servicio eléctrico, aprovecha materiales de desecho y busca fomentar el involucramiento de la comunidad.

El equipo de la Untref pretende que los mismos vecinos puedan fabricar su propio aerogenerador con materiales reutilizables, a partir de la capacitación ofrecida desde la Universidad. Con ese objetivo, alumnos y docentes de ambas carreras están trabajando en la creación de instructivos y en forma complementaria se dictan cursos de eficiencia energética para toda la comunidad.

Julio Sola, el coordinador de Ingeniería Ambiental la Untref, explicó que la idea surgió a principios del 2017, luego de realizar un análisis de la problemática que tienen varios barrios y asentamiento precarios, que no disponen de electricidad.

“Se decidió desarrollar un aerogenerador con la premisa que pudiéramos generar las bases necesarias para transmitir este conocimiento a la sociedad”, expresó Sola.

“Optamos –continuó- por usar retazos de tubos plásticos de gas y agua para la construcción de las partes principales del aerogenerador (alabes, góndola, cubo), que son un problema de desecho importante en las  empresas instaladoras de gas y agua. Para las demás piezas, se usaron materiales reutilizables, como tubos metálicos en desuso, placas de madera, entre otros”.

El proyecto forma parte de una propuesta de investigación aplicada, con componentes sociales, territoriales y de aplicación inmediata, que la Untref concibe como proyectos de desarrollo tecnológico social (DTS).

El prototipo se instaló en la sede académica de Villa Lynch, donde se lo está testeando, con la perspectiva de que genere energía para iluminar el cincuenta por ciento de las aulas. “Un aerogenerador puede alimentar a dos o tres casas. Otro aspecto que se plantea es su uso en lugares donde ya hay acceso a la red, para abaratar costos”, comentó Sola.

Fuente y foto: Universidad Tres de Febrero.

 

 

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