El auto de hidrógeno que inyecta energía limpia a la red

Una egresada de la UNC participa en un revolucionario proyecto que propone la sinergia entre el transporte sustentable y la generación distribuida.

La investigadora cordobesa Carla Robledo integra el equipo científico Energía para el Futuro, con sede en la universidad holandesa de Delft, que avanza en la conexión de autos de hidrógeno a la red de distribución eléctrica.

Pero al revés del transporte eléctrico que se “enchufa” para recargarse, este proyecto busca que el vehículo sea una “usina” de energía renovable que inyecte electricidad para abastecer casas, oficinas o escuelas.

Como explicó Robledo, los autos que actualmente se venden en el mercado vienen con tanques que almacenan cinco a seis kilos de gas de hidrógeno. Con esa carga se genera suficiente electricidad para abastecer una casa durante algo más de dos días, a razón de 1kW/h.

La investigadora, egresada de la Universidad Nacional de Córdoba, doctora en Química y radicada en Holanda desde el año pasado, trabajó en las pruebas de campo que permitieron que un Hyundai SUV IX35 (foto de arriba) comience a entregar corriente a la red. Los primeros test comenzaron en junio de 2016 y desde entonces vienen avanzando exitosamente.

Estos vehículos tienen una autonomía de entre 500 y 600 kilómetros. Pero en promedio, “el 95% del tiempo los autos están parados en estacionamientos, cocheras o en la calle. Nuestro desafío es pensarlos no sólo como medios de movilidad sino como fuentes de energía. Si un auto produce bastante electricidad para un hogar, en una playa de estacionamiento –donde en promedio hay 500 unidades- tenés en teoría una planta de producción eléctrica de 50 MW”, indicó a Vía Renovable.

Con esta meta por delante, no sorprende que el proyecto se llame “El auto como planta de energía” (Car as powerplant).  El mentor y líder del equipo es Ad Van Wijk, un académico con experiencia en el desarrollo de plantas de energía renovable en varios países europeos, referente en el campo de la economía del hidrógeno y premiado como el emprendedor holandés del año.

CON LUZ VERDE

“Adaptamos un Hyundai fabricado en serie y mediante una conexión V2G (vehicle to grid) vimos que puede dar energía eléctrica a la red o a una casa”, contó Robledo, quien semanas atrás pasó por Córdoba.

El corazón del funcionamiento de estos autos es la celda de combustible, que convierte  el hidrógeno en corriente continua –para impulsar el motor- y en agua y vapor, subproductos que el mismo sistema elimina por el caño de escape, pero que bien puede aprovecharse para la calefacción de los hogares.

El modo de carga es similar al que se usa para autos de GNC, y en ambos casos el tanque se ubica en el baúl. La diferencia radica en los materiales, ya que en el caso del hidrógeno se emplea un tanque de fibra de carbono que resiste una altísima presión (hasta 700 bar).

Como los artefactos eléctricos del hogar funcionan con corriente alterna, se requiere instalar en la vivienda un inversor que convierta la corriente continua que entrega el auto. Nada que no se conozca, ya que los inversores se usan en las casas equipadas con paneles solares u otras fuentes renovables, que también generan en continua.

 

LABORATORIO A CIELO ABIERTO

La instalación de la conexión V2G y demás test se realizan en The green village, un sitio ubicado dentro del campus de la universidad, donde científicos, empresas y gobiernos prueben sus innovaciones antes de implementarlas a escala piloto.

Como apuntó la investigadora cordobesa, el espacio funciona como “living Lab” (laboratorio viviente). “La idea es que vincule universidad, gobierno y empresas, para acelerar innovaciones que de otra forma seria difícil de que lleguen a la sociedad. Funciona como un gran laboratorio de pruebas”.

“El Hyundai -continúa- posee una celda de combustible de 100 KW. Cuando ésta opera produce electricidad, agua y calor. En marcha muy pocas veces se utilizan los 100 kW, salvo en aceleraciones y por periodos muy cortos. Además siempre está fluyendo aire, lo cual permite enfriar los componentes. Pero si el auto estuviera estacionado y generará electricidad a 100 kW, se produciría muchísimo calor y se podrían quemar los cables de la conexión. Por eso hemos limitado la conexión V2G a 10 kW. En promedio, se podría abastecer a 10 casas durante unas 10 horas con un tanque de hidrógeno de 5 kilos en modo V2G, dejando 0.6 kilos para manejar”.

HACIA EL 0% DE EMISIONES

El hidrógeno se puede generar a través de fuentes renovables, como las energías solar o eólica. De ahí que aparezca como una solución para impulsar el transporte libre de emisiones de dióxido de carbono, el principal causante del calentamiento global.

A diferencia de los motores a explosión, que funcionan a partir de la combustión de combustibles fósiles, los motores eléctricos no emiten carbono a la atmósfera.

Así, el empleo de los autos eléctricos y de hidrógeno posibilita una movilidad ecoamigable. Sin embargo, el proyecto impulsado por Energía para el futuro remarca que la impulsión a hidrógeno tiene dos ventajas respecto de los autos electricos tradicionales:

– Ofrece más autonomía (600 kilómetros contra 150 kilómetros),

– y permite un reabastecimiento más rápido (entre tres y cinco minutos, versus ocho horas).

Al año, se venden en Europa unos 11 millones de autos. Es un mercado que ofrece grandes posibilidades para la expansión de los vehículos de hidrógeno, fomentando de este modo el transporte sustentable y la generación distribuida. De lo que se trata, por ende, es de avanzar en la “sinergia entre el transporte y la generación de energía”.

Sin embargo, antes se deben superar algunos desafíos para que se convierta en una opción alternativa. Si bien la tecnología está lo suficientemente madura y de hecho automotrices como Toyota, Audi, VW, Mercedez Benz y la propia Hyundai, entre otras, lanzaron sus modelos al mercado, es escaso el desarrollo de la infraestructura de expendio del gas. Por caso, en Holanda existen solamente tres puestos de carga.

Con todo, países como Alemania vienen implementando ambiciosos planes de estímulo. Para 2020, el Gobierno alemán fijo como meta la instalación de 400 estaciones de hidrógeno, que se distribuirán a lo largo y lo ancho del país. En el continente americano, el estado de California (EE.UU.) implementa una serie de incentivos económicos para fomentar la adopción de estos autos. También Japón avanza con varias medidas de promoción y de hecho planea abastecer la Villa Olímpica de Tokio, base de los Juegos Olímpicos 2022, con esta fuente de energía.

DETRÁS DE LOS FIERROS: MIRÁ CÓMO FUNCIONAN

 

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Un comentario en “El auto de hidrógeno que inyecta energía limpia a la red

  1. Excelente investigación. Aunque aún resta contar el costo “ambiental” de la producción del hidrógeno, es algo muy prometedor y seguro con el tiempo y de la mano de estos profesionales ser avanzará a grandes pasos

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