BIO-E instalará dos parques solares que darán electricidad a 25 mil hogares

Con una inversión superior a U$S 40 millones, la firma cordobesa construirá una planta en Villa María de Río Seco y otra en Cura Brochero.

En una superficie equivalente a 94 canchas de fútbol del tamaño del campo de juego del estadio Mario Kempes, la empresa cordobesa Bio-E pondrá en marcha dos plantas de energía solar fotovoltaica que generarán 37 megavatios (MW) para abastecer a unos 25 mil hogares.

Los proyectos, adjudicados en la ronda 2 del programa RenovAr que impulsa el Ministerio de Energía y Minería, demandarán una inversión superior a los 40 millones de dólares. Las obras comenzarán en junio próximo y se espera que ambas centrales estén operativas a mediados de 2019.

En diálogo con Vía Renovable, Luis Romero, director de Bio-E indicó que uno de los emprendimientos se construirá en Villa María de Río Seco, con una potencia de 20 MW. Abarcará un terreno de 50 hectáreas, donde instalarán 72 mil paneles fotovoltaicos con seguidor solar.

La otra central, de 17 MW,  se emplazará en un predio de 20 hectáreas localizado en Villa Cura Brochero y constará de 65 mil módulos fijos.

La firma cordobesa, que nació hace más de 10 años, ha desarrollado proyectos de generación a partir de biomasa en esta provincia, y en Corrientes, Panamá y Paraguay. Con las dos nuevas centrales desembarca en el segmento fotovoltaico. Ya había competido en el marco del RenovAr 1, con proyectos que superaron la instancia técnica pero quedaron relegados en la compulsa de precios.

Con esta experiencia previa, y en sociedad con Harz Energy, una subsidiaria del grupo internacional Neuss Fund, que tiene una sede en ciudad de Buenos Aires, la firma cordobesa presentó dos ofertas muy competitivas, con los valores más bajos por MW/h registrados en la región.

A estas iniciativas se sumarán otras dos también adjudicadas en la última ronda: un parque solar de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec) en Arroyo Cabral , de 40 MW, y otro en Villa Dolores por 26,85 MW, a cargo de 360 Energy SA.

Así, la provincia tendrá sus primeros parques de energía solar de gran escala, que sumarán 104 MW. A diferencia de las subastas RenovAr 1 y 1.5, donde se quedó con las manos vacías en este segmento, Córdoba ahora resultó la gran ganadora: adjudicó cuatro de los cinco emprendimientos (este último en Santiago del Estero) seleccionados a nivel nacional, sin contar a las provincias de Cuyo y del noroeste, que por sus mayores niveles de radiación solar compitieron en otras categorías.

Industria y empleo verde

La planta de Villa María de Río Seco picó en punta en dos aspectos clave: ofertó U$S 48.95 el MW/h, el precio más bajo en la región, y encabeza el porcentaje de componentes nacional declarado (CND), del orden del 33 %. Este porcentaje supera al resto las ofertas en el renglón solar, incluidas las de las provincias de Cuyo y del noroeste, que en promedio alcanza el 20% de CND.

El CND es un requisito establecido en la licitación para  fomentar la industria nacional. A cambio, se contemplan algunos incentivos fiscales para los emprendimientos que incorporen materiales, piezas y tecnología local.

La central contará con paneles móviles que funcionan con un seguidor solar, controlado por software. Esto permite optimizar la captación de energía, en promedio, un 18%.

Apenas por detrás del proyecto del norte provincial, la central de Villa Cura Brochero cotizó U$S 49,95 el MW/h, con un CND de 27,2%. Como remarcó Marcelo Sufé, a cargo del Desarrollo de Negocios de Bio-E, la apuesta a las piezas de origen nacional se enmarca en una estrategia de promover la actividad en sectores conexos de la industria, que tienen chances de crecer de la mano de las energías renovables.

“Queremos fomentar que las empresas locales puedan fabricar componentes como las estructuras de hierro o los transformadores. La industria autopartista ha generado proveedores que podrían llegar a adaptarse a desarrollar este tipo de equipamiento”, dijo.

“Se viene –continuó- un desarrollo exponencial de la mano de obra para este tipo de instalaciones, así como para la operación de los parques y la fabricación de componentes. Esto no existía y ahora tiene la posibilidad de despegar con la transición energética. A ello aspiramos y nos comprometimos en la licitación”.

En esa línea, apuntó que hacia 2025 el país debería sumar al menos 10.000 MW de energía limpia para cumplir con la ley 27.191 y con el compromiso firmado por el Estado argentino en la Cumbre Climática de París, ambos en 2015. “Todo el desarrollo que se viene en los próximos 10 años es muy grande, es un enorme desafío”, acotó.

Un modelo para armar

Los paneles fotovoltaicos provendrán de fabricantes chinos, que concentran cerca del 90% del mercado mundial. Como puntualizó Romero, en el país existen tres fábricas de módulos fotovoltaicos, pero no tienen la escala suficiente para producir en la cantidad que demandan los grandes emprendimientos licitados en el RenovAr.

“(La compañía china) Jingly Solar produce módulos por 4.000 MW al año, mientras que un fabricante local en el mismo lapso llega a 10 MW”, graficó.

En el caso de los inversores, la otra parte fundamental de las centrales, los principales proveedores se concentran en Alemania, España, Norteamérica y Japón. Se trata, sin embargo, de un mercado que depara oportunidades para la industria local.

“Puede haber un crecimiento laboral interesante con la reparación de inversores, donde se necesita conocimiento y tecnología. Por ahí creo que va el futuro. Córdoba tiene una industria muy desarrollada en el área electrónica, que podría incluso fabricar inversores o partes de estos equipos. Nada de esto se produce ahora en Argentina y es un sector en el que hay potencialidades“, apuntó.

Generación cerca del consumo

Uno de los dilemas del sector eléctrico es la pérdida de energía en el proceso de transporte, que puede llegar al 15%. A mayor distancia entre la generadora y el consumidor mayores pérdidas.

Ante esto, “es importante producir energía donde se concentra la demanda. El 75 % de la electricidad se consume en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza. Importantes proyectos como la represa hidroeléctrica Cepernic (Santa Cruz) o la planta solar Cauchari  (Jujuy) obligan a transportar el suministro largas distancias, con las pérdidas que esto conlleva. Por eso es muy bueno poner parques solares fotovoltaicos en Córdoba, que es un gran demandante de electricidad”.

“Estos proyectos abastecerán el consumo local. En ambos casos se ubicarán en extremos de línea, estabilizarán la red y brindarán seguridad energética. Las localidades de la zona tendrán mejor energía que la que tuvieron hasta el momento”, añadió Sufé.

Para llegar a los usuarios, las plantas inyectarán a líneas de 66 kilovatios propiedad de Epec.

Lo que vendrá

En los próximos 90 días, BIO-E firmará con Cammesa el contrato  (PPA por sus siglas en inglés) por un plazo de 20 años. La estructuración de financiamiento se terminaría cerrando con fondos de inversión internacionales, a una tasa que sería del 5%. Tras la firma, la compañía tiene un plazo de 365 días para comenzar a inyectar electricidad. En ese lapso, debe realizar la inversión en capital, adquirir y traer del exterior los más de 130 mil paneles solares y demás componentes, ejecutar la obra civil (acondicionamiento de los terrenos, aperturas de calles internas, alambrado perimetral), instalar la tecnología y poner en marcha ambas plantas.

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