Bioeconomía circular: del limón al biogás

La empresa tucumana Citrusvil convierte el descarte del procesamiento de frutas frescas en biogás y fertilizante. Así se autoabastece con 35% de gas propio y fertilizante para 500 hectáreas.

Las 7.500 hectáreas de limones que ponen en producción cada año los convierte en la principal productora del mundo. Citrusvil procesa 330.000 toneladas de fruta fresca que industrializan para obtener aceite esencial de limón, jugo de limón concentrado y cáscara seca. Pero lo más destacado de todo esto es que se hace sin efluentes que vuelvan al ambiente, sino que todos los desechos industriales dejan de ser tal y vuelven al circuito productivo como biogás y fertilizante.

A partir de restos de la pulpa y los caldos, luego de la industrialización del limón, producen biogás con el que autoabastecen el 35 por ciento del consumo energético de una de las dos plantas de procesamiento.

El descarte del procesamiento de la fruta se vierte en una gran burbuja o biodigestor donde unas levaduras van consumiendo la materia sólida y la convierten en dióxido de carbono y metano.

“Esto nos permite no sólo producir biogás, sino también las aguas de vertido, el líquido que queda, se usa en 500 hectáreas de plantaciones de limón como agua de riego”, gerente de negocios de Citrusvil, Hernán Ruggiero. En 25 días todo el desecho se convierte en insumo.

En este sentido, los 10.000 metros cúbicos de desechos diarios (en realidad dejan de ser desperdicio), luego de pasar por el biodigestor vuelven al circuito como gas y compost, para abonar limoneros que luego retornarán a la planta de procesamiento, y así… en un círculo virtuoso de efluente cero.

“Fuimos pioneros a nivel mundial en el uso de esta técnica a partir de la industria de limón y también en lograr ser efluentes cero produciendo biogás”, apuntó Ruggiero.

Si bien el proyecto de los biodigestores empezó hace una década, antes de eso Citrusvil ya hacía un tratamiento de efluentes de manera aeróbica, en lagunas artificiales. Lo que permite la tecnología de los biodigestores es, a través de un procesamiento anaeróbico, hacerlo más eficiente además, claro está, de sumar la producción de biogás.

Para la asistencia y asesoramiento tecnológico en la construcción de los biodigestores se trabajó con Biotec, una empresa belga dedicada al tratamiento de efluentes agroindustriales. Por año se consumen alrededor de 14.000 millones de metros cúbicos de gas natural para generar vapor y para el secado de la cascara.

Con una tonelada de fruta procesada se producen 16 metros cúbicos de biogás. Con tres biodigestores, hoy Citrusvil reemplaza el 35 por ciento del gas natural usado para alimentar las calderas de una de las plantas, lo que representa un ahorro de más de 550.000 dólares.

El 80 por ciento del limón argentino se produce en la provincia de Tucumán. Argentina es el principal productor de limón amarillo del mundo (hay otros tipos de limón como Lima Persa donde México es líder; o Lima Tahití, donde Brasil lidera). Así, ocupa un rol destacado en la venta de fruta fresca pensando en la contraestación hacia el hemisferio norte (principalmente Europa). En ese negocio compite con Sudáfrica y entre los dos se reparten el mercado.

Las 7.500 hectáreas puestas en producción están distribuidas en 23 fincas. Tienen viveros propios de los que salen 200.000 plantas por año. Se busca producir plantas de calidad, sanidad y certeza varietal.

Llegan a 100 países y comercializan cuatro productos: limón en fresco y tres post industrialización: aceite esencial de limón (que se usa en la fabricación de gaseosas, golosinas, perfumería y farmacia), jugo de limón concentrado (gaseosas) y cáscara seca.

Citrusvil tiene unos 1.500 empleados estables pero en épocas de cosecha puede alcanzar los 6.000 (por campaña se necesitan 4.500 cosecheros) desplegando una fuerte influencia económica y social en la región.

Vale recordar que una de cada tres toneladas de jugo de limón concentrado que se comercializan en el mundo son de Citrusvil (exporta 22.000 de las 60.000 que se negocian).

Fuente: Clarín

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