Con bombeo solar llevan agua potable a parajes rurales

Esta fuente renovable es una solución más barata y sustentable para comunidades alejadas de los centros urbanos.

La tecnología solar fotovoltaica está demostrando ser la alternativa más eficiente para abastecer los sistemas de bombeo de agua potable en pequeños poblados del norte cordobés, donde no llegan las redes eléctricas ni las de agua potable.

Actualmente funcionan estaciones de bombeo solar en los parajes La Cortadera (San Alberto), Los Medanos y Santa Rosa de Chancaní (Pocho), Las Ollas y El Duraznal (Cruz del Eje) y La Cocha (San Alberto).

La Dirección General de Energías Renovables y Comunicación, dependiente del Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos, está empleando la tecnología fotovoltaica para reemplazar los tradicionales grupos electrógenos como fuente de energía para el bombeo.

Consultado por Vía Renovable, Mario Riso, jefe del Área de Energías Alternativas, apuntó dos ventajas de la energía solar respecto de los generadores tradicionales: prácticamente no requiere mantenimiento y no tiene costos operativos.  Algo fundamental para la viabilidad de estos proyectos, que se realizan en poblados aislados y escasamente poblados, donde cuesta conseguir nafta o soporte técnico para reparar motores.

A partir de estas experiencias, el organismo analiza instalar estaciones solares en cerca de un centenar de parajes rurales del norte provincial, que todavía dependen de los generadores y de medios más precarios.

La intención es migrar estos sistemas hacia la tecnología fotovoltaica con financiamiento del Programa de Energías Renovables en Mercados Rurales (Permer).

En detalle

El caso de la estación solar de Santa Rosa de Chancaní (fotos) es ilustrativo: el sistema entrega 25 mil litros por día en verano, cantidad que en invierno -con menos horas de sol- se reduce a 18 mil litros.

Consta de seis módulos fotovoltáicos (suman 1.600 vatios) y una de bomba Grundfold SQF, de origen danés, con amplio rango de trabajo (funciona a partir de los 30 vatios, es decir con muy bajo nivel de radiación).

El líquido se extrae de un pozo de 90 metros de profundidad, con la bomba sumergida a 70 metros.

Estos sistemas no utilizan batería, pues la energía generada alimenta el funcionamiento permanente del equipo, que de noche descansa. El líquido se almacena en una cisterna de 16.000 litros.

Las otras cinco plantas ya instaladas tienen características muy similares. Para la etapa que viene, se adaptarán las bombas en funcionamiento, alimentadas con grupos electrógenos, a energía solar. La inversión en paneles y electrónica oscila entre los 2.600 y 3.000 dólares, por pozo.

A diferencia de las Grundolfd, que son unidades selladas, las bombas a reacondicionar tendrán la electrónica fuera de pozo, lo que permitirá bajar costos y simplificar el mantenimiento.

Fotos: gentileza Dirección General de Energías Renovables y Comunicación

 

 

 

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