Con foco en la producción nacional, crearon cámara de fabricantes de calefones solares

Los fabricantes de colectores y termotanques solares térmicos conformaron un ente que busca consolidar la producción y el mercado local.

Con el objetivo de fortalecer la producción de equipos de origen nacional, se creó ayer (4.9.17) la Cámara Argentina de Fabricantes de Equipos de Energía Solar Térmica (Cafeest), un espacio que reúne a 27 firmas del sector.

La firma del acta constitutiva se llevó a cabo en el Ministerio de la Producción, con la presencia del secretario de Industria Martín Etchegoyen y de más de 20 fabricantes de varias provincias del país.

“La intención era agruparnos para reforzar lo que estamos haciendo. Trabajar en una línea de financiamiento a través del Banco Nación, promover la creación de una normativa de calidad Iram (Instituto Argentino de Normalización y Certificación), contribuir a la formación de instaladores y a la educación de los usuarios en eficiencia energética”, comentó a Vía Renovable Julia Tügell, integrante de la cámara y creadora de Febo Asoma, una firma cordobesa que comenzará próximamente a fabricar equipos solares térmicos.

En los últimos años, este mercado vivió un marcado crecimiento. Sólo en 2016, la instalación de calefones solares se duplicó, lo que dio pie al desarrollo de una incipiente industria local. Pero al mismo tiempo, se incrementó la importación de equipos que compiten con la producción nacional.

Como apunta Tügell, la creación de la cámara, concretada tras un año de reuniones y análisis de alternativas, busca consolidar la fabricación nacional. Para ello se apuesta a consensuar estándares de calidad aplicables tanto a los equipos nacionales como a los importados.

Para ello, vienen trabajando desde hace unos meses con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti). “Este organismo se prepara para hacer ensayos que permitan medir niveles de calidad, como durabilidad, resistencia al granizo, respuesta a shocks térmicos, entre otros”, acotó. Una vez definido esto, la cámara buscará avanzar en la puesta en marcha de la certificación Iram.

Desde el sector, consideran que la falta de parámetros de calidad termina beneficiando a los equipos importados más económicos. “Pero la duración de estos puede promediar los 10 años, mientras que la de los productos nacionales tranquilamente alcanza los 25 años. Queremos competir en condiciones más leales”, remarcó Tügell.

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