Da Vinci hace escuela con energía solar y generación distribuida

El colegio de Río Cuarto puso en marcha una mini planta de energía solar fotovoltaica instalada por docentes y alumnos.

La escuela Leonardo da Vinci se toma en serio su nombre. Como el genial artista y científico florentino –pintor, inventor, ingeniero, urbanista y filósofo del Renacimiento- que le prestó su apodo, el establecimiento de Río Cuarto busca que la ciencia y la tecnología sean vehículos para promover alguna mejora en las condiciones de vida.

Después de dos años de maduración, el instituto materializó un proyecto de autogeneración con paneles solares fotovoltaicos. El desarrollo y la instalación de los equipos estuvieron a cargo de un grupo de docentes y alumnos, con la colaboración de entidades y empresas, que aportaron recursos materiales y técnicos.

Guillermo Pedruzzi (a la izquierda de la foto de abajo), director de la escuela, contó a Vía Renovable que la idea surgió ante la necesidad de contribuir a la sustentabilidad medioambiental, y el reemplazo de las fuentes fósiles por energías limpias es una de las claves para mitigar la contaminación de la atmósfera. Lo bueno y lo útil van de la mano: con los paneles se podrán ahorrar unos 10 mil pesos por mes en la factura de Epec, estima Pedruzzi.

La miniplanta consta de 46 módulos fotovoltaicos que totalizan 12,5 kWh, una potencia que abastece algo más de la mitad del consumo eléctrico de la institución. Los paneles se otorgaron en comodato a través del Fondo Argentino Sectorial, dependiente la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, y del grupo Iresud. La instalación estuvo a cargo de Javier Puiatti, ingeniero y docente de la escuela, junto a cinco alumnos avanzados.

Aunque en Córdoba el uso de la energía solar en el sector educativo no es nuevo –unos 120 establecimientos rurales se abasten con esta tecnología -, el emprendimiento riocuartense es pionero: se trata de la primera escuela que inyecta energía a la red.

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Desde el miércoles (18.7.18), comenzó a entregar un excedente al sistema de distribución eléctrica de baja tensión, previa firma de un convenio con Epec. A la espera de la sanción del régimen provincial de generación distribuida, la empresa estatal ha habilitado de manera experimental que algunos autogeneradores se conecten a la red. Es el caso de organismos públicos, establecimientos privados, usuarios domiciliarios y la propia distribuidora estatal.

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En periodos de receso escolar (vacaciones de julio y verano), fines de semana y feriados, los paneles de la “da Vinci” siguen generando: esta energía ya está llegando a la red. Para ello, Epec instaló dos medidores inteligentes (foto de abajo): uno contabiliza tanto la corriente elèctrica demandada como la inyectada. El otro permite monitorear el rendimiento de los paneles. Epec emite la factura tras restar a los kw/h demandados a la distribuidora, los entregados a la red por la escuela.

Aprender haciendo

Da Vinci tiene 300 alumnos, entre primaria y secundaria. Además cuenta con dos tecnicaturas: mediación y mecánica, que suman otros 100 chicos y chicas. Pedruzzi destaca que el proyecto de autogeneración con energías renovables permitió involucrar la participación activa de los estudiantes de nivel medio. Ello incluyó “la instalación de paneles, cálculos de cableado, confección de planos, informe técnico y recolección de información técnica para la elaboración de la carpeta del proyecto”, dice.

El educador remarcó el acompañamiento y la colaboración técnica de Juan Carlos Benvenutto, de la empresa Aldar, y de la firma Bio 4, que aportó los materiales para la construcción de los soportes de los módulos y elementos de protección personal para los alumnos.

 

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