Fondeo mixto para apalancar el desarrollo de las fuentes limpias

BID Invest tiene una línea de financiamiento que se estructura con donaciones de organismos internacionales y fondos del propio banco.

El BID Invest ya ha desembolsado 928 millones de dólares para financiar proyectos de alto impacto en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible que impulsa la ONU. Entre estos emprendimientos se cuentan plantas de energía renovable, tecnología para la eficiencia energética y transporte con bajas emisiones de carbono.

Para atender este mercado, la entidad puso en marcha un mecanismo de financiamiento mixto (blended finance), que se estructura con fondos concesionales  y financiamiento tradicional. Los recursos concesionales tienen términos y condiciones más favorables que los disponibles en el mercado.

“Son los fondos que hoy empujan el despliegue de las baterías de almacenaje de energía en la región, los esquemas de sustitución de luminarias para un alumbrado público más eficiente en nuestras ciudades o los nuevos modelos de negocio de energía solar distribuida, que abren un acceso económico y sostenible a la energía en zonas remotas de nuestra región”, informó el BID Invest.

Si bien el sector de las energías y las tecnologías limpias son cada día más competitivas, a muchos emprendimientos se les dificulta el acceso al crédito. Las razones son diversas: escala, grado de maduración, capital disponible, por sólo mencionar algunos obstáculos que complican el fondeo a través de la banca tradicional.

Actualmente el BID Invest gestiona 17 programas en representación de cinco donantes: los estados de Canadá y Reino Unido, el Climate Investment Fund (CIF), el Nordic Development Fund (NDF) y el Global Environmental Fund (GEF).

La entidad lleva invertido US$ 333 millones de recursos concesionales, a los que sumó US$ 595 millones de su propio capital para financiar 37 inversiones con soluciones de blended finance, precisó en su comunicado.

Tres países, tres experiencias

De este modo se financió el primer esquema de inversión privada vinculada a los ahorros de energía generados por la sustitución de luminarias de vapor de sodio por luminarias LED en el municipio de Ensenada (México).

El Salvador construyó la primera planta solar fotovoltaica de gran escala, Providencia Solar (101 MW), a través de esta operatoria. El proyecto, adjudicado en 2014 a la compañía francesa Neoen, se concretó con el apoyo de capital propio de la entidad multilateral y de US$ 30 millones del Fondo de Canadá.

Finalmente, y una vez que una tecnología y una estructura de financiación ya son aceptadas en el mercado, en BID Invest puede contribuir a su crecimiento a escala, tal y como se ha demostrado recientemente con la emisión de bonos B del proyecto La Jacinta Solar (64 MW), en Uruguay, la primera en tecnología solar en la región. Esta solución permite dotar de mayor capacidad de movilización de prestadores B (“B-lenders”) atrayendo a un tipo de inversor institucional que suele rehusar este tipo de inversiones en fase de pre-construcción con un bono a 25 años coparticipado por el Fondo de Canadá.

Fuente: BID Invest

 

 

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