Para IEA este es el año de la electricidad

La Agencia Internacional de Energía avisora una creciente participación de la electricidad en la matriz energética global.

El sector eléctrico ahora atrae más inversiones que el petróleo y el gas combinados, lo que marca un hito en la historia del sector energético. La demanda global de electricidad se duplicó entre 1990 y 2016, superando a otros combustibles, y se espera que crezca al doble del ritmo de la demanda energética global en los próximos 25 años.

Ante ese panorama, la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés) proclamó al 2018 como el “Año de la electricidad”. Para el organismo, hay varios factores que explican la relevancia de esta fuente de energía: la electrificación del transporte y de la calefacción, el crecimiento de los dispositivos conectados y la digitalización de la economía.

IEA prevé que la demanda de energía se incrementará en los hogares principalmente por el uso del aire acondicionado. En el sector industrial, la suba se deberá al creciente uso de motores eléctricos.

La mayor parte de este aumento ocurrirá en las economías en desarrollo, señala IEA. China seguirá liderando el proceso en las próximas dos décadas, agregando el equivalente a todo el sistema de energía de los Estados Unidos.

Pero India es el mercado de más rápido crecimiento, con una demanda de electricidad que aumenta en más del 5% por año, y a este ritmo logrará el acceso universal a la electricidad para el año 2025, dice la agencia.

Al mismo tiempo, el suministro de energía global está en transición de los combustibles fósiles a la generación eólica y solar fotovoltaica, principalmente. Estas tecnologías, remarca IEA, van en camino de convertirse en las fuentes de electricidad más baratas, y ofrecen nuevas oportunidades para la descarbonización.

Ello crea nuevos modelos comerciales para el sector energético, particularmente a medida que la digitalización difumina la distinción entre generación y consumo.

DESAFíOS. La transición supone al menos tres desafíos: la seguridad del servicio, debido a que las redes de transmisión y distribución obsoletas causan interrupciones en el suministro en algunos países. La ciberseguridad es otro punto a atender. Y la integración de la energías renovables variables plantea nuevos problemas para la red eléctrica.

CONTAMINACIÒN. A pesar de la creciente participación de las energías renovables, que generaron el 25% de la electricidad en 2017, el sector energético todavía representa el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Esta es la razón por la cual la descarbonización del sector energético debe desempeñar un papel fundamental en la transición de la energía limpia.

GESTIÓN DEL SISTEMA. En este contexto. IEA se pregunta qué papel jugarán las empresas de servicio público. ¿El negocio de producir y vender kilovatios-hora seguirá siendo un modelo comercialmente viable? ¿Cómo pueden los políticos tomar medidas para aumentar la seguridad eléctrica? ¿Cómo evitará la industria tener los activos varados y atraer financiamiento dados estos cambios? ¿Cuál será el impacto neto en los consumidores y los precios?

 

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