Las energías limpias significarán un ahorro de u$s 300 millones anuales

Estas fuentes reemplazarán una volumen creciente de combustible importado, según un reporte de la consultora KPMG.

Las energías renovables aportarán al país casi tantos beneficios económicos como ecológicos, según la visión de KPMG. Un informe de la consultora estima en u$s 300 millones el ahorro anual que posibilitarán estas fuentes energéticas.

Denominado ‘Evolución de las energías renovables en Argentina’, el reporte puso el foco en el incipiente desarrollo del sector. “Los resultados pueden considerarse alentadores, allanando el camino para inversiones futuras y posicionando a la Argentina como uno de los destinos preferidos para los capitales foráneos de la industria”, indicó.

KPMG resaltó la significativa contribución que representó la creación del Fondo para el Desarrollo de las Energías Renovables. Junto con el aval del Banco Mundial (BM) y los beneficios fiscales e impositivos previstos en la Ley 27.191, este instrumento aportó “seguridad financiera y económica para los participantes de las licitaciones”, lo que permitió que el país se consolide “como uno de los más destacados a nivel global en la promoción de la generación de energía proveniente de fuentes limpias”.

De acuerdo con Omar Díaz, socio líder de Energías Renovables para KPMG Argentina, la gran participación de oferentes en las licitaciones de este programa constituye una muy buena señal para avanzar en las inversiones que necesita el rubro. “En los próximos meses comenzarán a inaugurarse las primeras plantas adjudicadas en las licitaciones efectuadas, materializándose así los primeros pasos hacia el objetivo trazado”, recalcó.

A su entender, el camino que resta por recorrer es largo, pero existen sobradas razones para vislumbrar el futuro con optimismo. “Creemos factible el cumplimiento de las metas que se establecieron”, anticipó.

Según el relevamiento, China continúa siendo el principal motor de las energías limpias en todo el planeta, con alrededor de un 32% del financiamiento sectorial. Detrás del gigante asiático se ubican Europa (25%), Estados Unidos (19%), Asia y Oceanía (excluyendo a China e India, 11%) y América (sin contar a Estados Unidos, 3%), en ese orden. El 10% restante se lo reparten otras regiones.

Logros a profundizar

Sancionada hace tres años, la Ley 27.191 estipuló de manera específica la meta de alcanzar un 8% de generación de energías limpias para fines de esta temporada, y de un 20% para fines de 2025.

Hasta 2015, la Argentina contaba con una matriz energética primaria compuesta en un 85% por combustibles fósiles (con una preponderancia gasífera de un 50%). Las fuentes verdes, en cambio, explicaban menos del 5% de la oferta.

Para KPMG, 2017 –presentado por el Gobierno como ‘Año de las Energías Renovables’– sentó varios precedentes positivos, los cuales deberían profundizarse en el futuro inmediato. “Si bien la mayor parte de los proyectos derivados del primer RenovAr ya están en marcha, es menester resolver –por ejemplo– la situación de las adjudicaciones resultantes de la Ronda 1.5, cuyo estado varía entre los inicios de la ejecución, el delineamiento de la estrategia de financiamiento y la demora en la firma de los contratos debido a requerimientos burocráticos”, advirtió la consultora.

Negocio redondo

Si se toma como parámetro la actual situación energética a nivel nacional, KPMG considera necesaria la incorporación de 10.000 megawatts (Mw) provenientes de fuentes limpias (de energía solar, eólica, hidráulica o, incluso, generada por biomasa) en los próximos 10 años, lo que obligaría a los grandes consumidores (unos 8.000 usuarios cuya demanda supera los 300 KW/h) a diversificar su matriz energética y adecuarse a lo estipulado por el marco legal.

“Aunque la Argentina es un país que recientemente se ha incorporado a la preocupación global por el cuidado del medio ambiente, uno de los beneficios colaterales de enfocar las políticas públicas en este sentido puede leerse en términos meramente económicos”, expresó la firma.

En efecto, si se prevé una inversión de capitales privados en el sector por u$s 4.000 millones durante el plazo contemplado por la ley, podría obtenerse un ahorro de alrededor de u$s 300 millones anuales en la importación de combustibles. En paralelo, acotó KPMG, el mercado local estaría en condiciones de reducir la emisión de dióxido de carbono (CO2) en un volumen equivalente a 2 millones de toneladas (Tn) al año; es decir, “aproximadamente la contaminación producida por 900.000 autos”

Fuente: Revista Petroquímica

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